
Saludos Amigos lectores,
En esta ocasión quiero referirme a un tema bastante discutido por ciertos sectores de nuestras sociedad y el mundo, pero la pregunta que hago, es Que estamos haciendo para que esto termine o como erradicar la Corrupción Administrativa
Quiero antes de adentrarme al tema definir de una manera o sentido lacónico la palabra vicio: es el apetito excesivo por una cosa, que incita a usar de ella con exceso.
Otra definición mas detallada, es toda aquella práctica o hábito que se considera inmoral, depravado y/o degradante en una sociedad. Con menos frecuencia, la palabra puede referirse también a una falta, a un defecto, a una enfermedad o tan sólo a un mal hábito. Algunos sinónimos de este término son: falta, depravación, exceso, mala costumbre, afición, desviación.
Si iniciamos de estos conceptos sencillos nuestro análisis de la corrupción administrativa nos dice que paulatinamente, ha degenerado en un vicio con un adendum de larga duración en la medida que pasa el tiempo, recordando la definición de algunos libros de introducción al Derecho sobre la Costumbre como fuente de derecho. Es la repetición constante y uniforme de una norma de conducta, en el convencimiento de que ello obedece a una necesidad jurídica. Entonces podemos decir que esta se ha convertido en una mala costumbre. Un mal que se practica con mucha frecuencia en la Administración Publica, que viene a desnaturalizar la función administrativa convirtiéndose en un acto tan diferente a lo de su curso natural, que es servir a la mayoría ósea al pueblo.
La corrupción administrativa es un vicio, porque constantemente se ha manifestado ese apetito voraz y excesivo ante la cosa publica, que su uso ético, primero vemos el abuso con demasía por parte del funcionario puesto al servicio del pueblo. Es un vicio crónico que no solo afecta ciertas funciones del Estado, sino el todo de las funciones básicas como son: El poder Ejecutivo, Legislativa y Judicial los que se han visto envueltos en grandes escándalos y otro poder que hay que sumarle a este cuadro de poderes como lo es El Electoral que ha tenido sus flagelos en algunos casos, llevando esto a una descomposición ética de las instituciones y de la ausencia de mecanismos eficaces y ejemplares para remediar este mal o crisis endémica.
La corrupción administrativa ante la conquista de terreno por este mal, no parece existir remedios que combata o frene, no veo que nuestros encargados de la cosa pública estén dispuestos hacer sacrificios para combatir tan podredumbre vicio.
Dándole una hojeada a los datos estadísticos del nivel de corrupción de nuestro país me encuentro con alarmante resultados entre un Ranking de países con menor corrupción donde un rango de 1 a 10 siendo el 10 el numero mejor favorecido para el menor grado de corrupción nuestro país se encuentra en un rango de 3,0 por encima de países como Argentina, Bolívar, Nicaragua, honduras entre otros con un rango entre 2,9 a 2,5.
Ha quedado comprobado con estudios técnicos de Instituciones Internacionales como La CEPAL, El Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, entre otras por mencionarles algunas nos dicen que la corrupción reduce el crecimiento económico al disminuir los incentivos a la inversión , la calidad de la infraestructura y los servicios, también distorsiona el Gasto Público y por ende la distribución de la renta. Todo esto trae como reacción el desaliento de nuestra juventud para desarrollarse con oportunidades, descuidando así los administradores Público otros sectores como: la salud, educación, cultura y medio ambiente que pueden hacer mucho más por el desarrollo económico y humano de nuestro país.
Es por esto que la corrupción enviste con violencia el desarrollo de los pueblos e incrementa la desigualdad y la pobreza.
Quise comprobar la percepción de algunas de las personas donde me desenvuelvo en el ámbito profesional, comercial, y cultural siendo así los resultados confirman que el problema es mayor de los que dicen algunas encuestas y es que hay cierta complicidad y dejadez por parte de la población que no participa en la vida política ni en la toma de decisiones, la mayoría tienen claro que hay corrupción pero dicen que tenemos siglos sufriendo de este terrible mal y respuesta que mas se repite en los resultados de la citada encuesta , es que “no podemos hacer nada”. Es lamentable que pensemos que son los partidos políticos y los administradores viciosos son los dueños de los recursos que le permiten administrarlo por un periodo de tiempo. Necesitamos una real voluntad política para ver resultados como: fortalecimiento de las instituciones de control, crear leyes que no garanticen la impunidad y esto dará como resultado que los recursos no se desvíen y lleguen donde tengan que llegar.
Gracias por su atención amigos lectores, hasta otra próxima entrega.
Lic. Wilson Uceta B. (Economista).
Email: wilson.uceta@gmail.com
http://miopinionazul.blogspot.com/
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